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Hola me llamo xxxxxxx, tengo 51 años, estoy casada y tengo una hija de 25 años.

Yo desde que me case he llevado la economía de mi casa, hace unos 6 o 7 años me descontrole en las compras de ropa y comida hecha, en mi nevera no podía faltar nada de comida. Llegando a tener que pedir tarjeta de microcréditos sin que mi marido se enterara. Cuando vi que ya no me daban más, convencí a mi marido a que la pidiera el, al principio me decía que no, pero no sé cómo me las ingenie pero lo convenci. Comenzó a pedirlas y después empecé a convencerlo para pedir crédito a los bancos. Siempre me las ingeniaba en convencerlo hasta que llego el dfa que todo lo que cobrábamos era para pagar y del sueldo quedaba muy poco. Después empezamos a pedir las pagas por adelantado. Mi casa se volvio insoportable, eran peleas, chillidos con mi marido y mi hija; era un infierno. Después me refugie en las pastillas, en el Lorazepam, me las tomaba como me daba la gana. Un dia despues de tantas pastillas cuando me levante no podia moverme, no tenía movimiento en las piernas, brazos, al final acabe en el hospital.


Estuve ingresada unos dias y alli me hicieron toda clase de pruebas, hasta que el medico quiso hablar conmigo a solas para que decirme que lo que tenía era por el abuso de una de las pastillas, que le dijera la pastilla que sabia que habia sido, pero queria que yo se lo dijera. Yo le dije que eso quedaba entre los dos, el nombre de la pastilla, el Lorazepam, y el me dijo que no sabia lo que me podia haber buscado. El me dijo que me buscara un psicologo y me puso otro tratamiento y el Lorazepam comenzo a quitármelo poco a poco. Cuando salí del hospital me busque una psicóloga.


A mi marido le hablaron de la ley de la segunda oportunidad asi que fuimos a enterarnos y nos parecio bien y le llevamos todos los papeles mientras esperábamos contestación. Un dia nos dicen que uno de los pasos era empezar a no pagar microcréditos ni a banco, nada más que la hipoteca y los gastos que teníamos de luz, agua, comunidad, etc. Y nos pusieron una pension para comer de 600€ nada mas. Con ese dinero nos teníamos que administrar para comida y lo que saliera.


En esa epoca es cuando me empezaron a llamar financieras y bancos donde había pedido créditos y hubo una época que otra vez empezó en mi casa las peleas con mi hija y mi marido, llegando a empujar a mi marido y yo comencé a hacerme daño mas de una vez pense en quitarme la vida, pero del mismo miedo no lo hacía. Más de una vez le pedía dinero a mi madre, se lo dijo a mi hermana, hablaron conmigo y dejaron de comprar la comida, la explicacion que me dieron era que administrara mejor mi casa. Un día tuve la brillante idea de robarle oro a mi madre, pero yo sola sin comunicárselo a nadie, asi que cuando no estaba mi madre iba y empecé poco apoco las llevaba a las joyerías donde no me conocía nadie, a mi marido le decía que iba algún sitio, el se lo creía y luego un día le cogi el joyero entero y me lo lleve a mi casa, recuerdo que me escondía entre Los caches y esperaba que mi madre se fuera con mi hermana y yo las cogía, en mi casa la escondí debajo del canapé y nadie lo sabía. Ya me daba igual llevarlas a cualquier joyería cercana. Un día fue mi madre a buscar las joyas y no las encontro, se lo comento a mis hermanas y luego a mí. Lo había buscado por el piso, por todos lados y las joyas no se encontraban.


Ya un día no se me olvidara la fecha del 28 de febrero, que quedamos los tres hermanos y mi madre y allí no se encontraba nada. Mi reaccion fue poner la excusa de que las habría perdido o las había tirado a la basura. Total que le dijeron que ya se tomaría una decisión, recuerdo que nos fuimos y se quedó mi hermana allí con mi madre, y yo estaba deseando salir de allí. Por la noche, recibí la llamada de mi hermana que iban a dar parte al seguro del piso a la mañana siguiente, que las joyas tenían que aparecer, que allí no entraba nadie, nada más que nosotras y yo desde el día que me lo dijeron hasta el otro día no se coma no me dio algo de lo nerviosa que pase toda la noche sin poder dormir.. Cuando dieron las siete de la mañana y sabía que mi hermana estaba levantada llame a mi hermana y le dije que los de las joyas habias sido yo, ella me dijo que no me moviese de mi casa, en ese momento también se estaba enterando mi marido el no daba crédito a lo que estaba escuchando. Llegan mi hermana y mi cuñada y yo estaba tirada en el sofá llorando, me preguntaron por las joyas y yo llorando les dije que las habia vendido. No daban crédito a lo que estaban escuchando, empezaron a chillarme y de los chillidos se levantó mi hija. Yo seguía llorando y mi marido y mi hija no se creían lo que estaban escuchando. Cuando se fueron mi hermana y mi cuñada, mi marido y mi hija me decían que como había hecho eso, como me vieron tan mal me llevaron al hospital y allí estuve todo el día hasta que lograron tranquilizarme.


Llego el día de reunirme con mis hermanos en casa de mi madre. Ese día no estaba mi madre, se encontraban mis hermanos, me acompaño mi marido, llegue a casa de mi madre ya que estaba allí, me senté y eran dos leones haciéndame preguntas que de todo de lo que me decía no se creían en nada. Ellos buscaban más culpables, a mi marido y a mi hija yo no le dije que lo que había echo lo había hecho yo, y no me creyeron. Me acuerdo de que mi hermano se levantó para pegarme y entre mi cuñada y mi marido lo separaron, cogí y me fui. Ahora, tenía que plantarle cara a mi madre, llego ese día y mi madre lloraba y yo de verla me sentía muy mal, al rato llegaron mis hermanos y lo mismo, que cuando me reuní con ellos, insultándome, cogí y me fui. A los pocos días, lo del oro, se lo conté a Sonia, la psicóloga, ella no daba crédito a lo que escuchaba, se sentía engañada por mí, pasaron unos minutos y me dijo que no llevaba este tipo de especialidad de enfermedad, que me iba ayudar a buscar un centro y me busco esta la asociacion, donde esto hoy ASEJER, llamamos y mi primera cita fue el 12.04.2023. Ese mismo día me quede en preliminar, después pase a primer nivel y ahora estoy en segundo nivel. No ha sido fácil para mi desde el primer día que entre, no ha sido fácil mi recuperación. Mis terapias han sido sola, pero lo tenía claro que de esa enfermedad tenía que salir, poco a poco porque tienes que vivir con ella, por eso doy las gracias a los monitores y a todos en la Asociaci6n ASEJER, os llevo en mi corazón.


En ASEJER aprendí a protegerme, adaptándome a las recomendaciones, ahora mi marido lleva el control económico algo que me costó mucho aceptar, ya que siempre me encargaba yo. También ir ASEJER hizo que me ayudara a contarlo. Lo conté a las personas más cercanas a mí, y están viendo mi cambio. En mi trabajo lo entienden y me ayudan.

 

 


Por último, doy las gracias a mi marido que hoy esta aquí conmigo, que nunca pensaba que me iba acompañar y a mi hija, que me acompaño al congreso Nacional de FEJAR en Pamplona; fue maravilloso y ellos son mi familia y me apoyan en todo. No tengo el apoyo de mis hermanos ni de mi madre, la veo y no entiende que esto es una enfermedad.
Ahora mi casa si es una familia. Os quiero.